Ejercita la conducción auditiva: Ayuda al cerebro a afinar el oído para captar y reproducir mejor los fonemas.
Potencia la logopedia: Al preparar la red neuronal, los niños y adultos aprovechan mucho mejor sus sesiones tradicionales de terapia de lenguaje.
Reduce la frustración: Al facilitar el procesamiento del sonido, disminuye el estrés emocional de no hacerse entender.